13/01/2019
Cada 13 de enero se celebra en todo el mundo el Día Mundial de la lucha contra la Depresión. Un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, luto, traumatismos psicológicos) tienen más probabilidades de sufrir depresión. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión. De acuerdo a la OMS, La depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo, y se calcula que afecta a más de 300 millones de personas. Y puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares.
¿Cómo reconocer sus síntomas?
Muchas veces nos encontramos en situaciones que pueden desencadenar sensaciones y sentimientos de sufrimiento, y vemos alteradas las actividades laborales, escolares y familiares. Dependiendo del número y de la intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves. Como su nombre lo indica, Trastorno Depresivo Recurrente se caracteriza por repetidos episodios de depresión. Durante estos episodios, hay estado de ánimo deprimido, pérdida de interés y de la capacidad de disfrutar, y reducción de la energía que produce una disminución de la actividad, todo ello durante un mínimo de dos semanas. Muchas personas con depresión también padecen síntomas de ansiedad, alteraciones del sueño y del apetito, sentimientos de culpa y baja autoestima, dificultades de concentración e incluso síntomas sin explicación médica. Dentro del encuadre de estos síntomas, podemos identificar el Trastorno afectivo bipolar: este tipo de depresión en episodios maníacos y depresivos separados por intervalos con un estado de ánimo normal. Los episodios maníacos cursan con estado de ánimo elevado o irritable, hiperactividad, verborragia, autoestima excesiva y disminución de la necesidad de dormir.
Diagnóstico y tratamiento
Existen eficaces para la depresión moderada y grave. Dar con el profesional indicado, será la clave para encotrar el tratamiento psicológico. Entre los diferentes tratamientos psicológicos a tener en cuenta se encuentran los tratamientos psicológicos cara a cara, individuales o en grupo, dispensados por profesionales o por terapeutas legos supervisados. Los antidepresivos pueden ser eficaces en la depresión moderada a grave, pero no son el tratamiento de elección en los casos leves, y no se deben utilizar para tratar la depresión en niños ni como tratamiento de primera línea en adolescentes, en los que hay que utilizarlos con cautela. La consulta a tiempo con un medico profesional y la empatía del entorno más cercano de quienes sufren situaciones que podrían derivar en un trastorno depresivo, para evitar que se conviertan en trastornos crónicos, especialmente cuando no se tratan.
Fuente OMS.