04/05/2018

Hoy en día se considera adolescente a los jóvenes de 10 a 19 años. Muchos de ellos comienzan a experimentar cambios en su cuerpo, a lo que debemos acompañar, como parte de esos cambios, con información, por ejemplo, acerca de la exposición de las enfermedades de transmisión sexual que comienzan a producirse en las personas sexualmente activas, y que muchas de ellas no suelen dar síntomas. Pero, provocan lesiones que pueden causar diversos tipos de cáncer, aunque es importante aclarar que esto no significa que todas las personas que están en contacto con este virus, vayan a desarrollar cáncer.
Por ejemplo, los virus de papiloma humano (HPV por sus siglas en inglés) son una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes que afectan a hombres y mujeres en todo el mundo. Hay más de 200 tipos diferentes de VPH. Otros tipos de HPV de bajo riesgo son responsables de las verrugas genitales. La mayoría de las personas sexualmente activas adquirirán al menos un tipo de este virus en algún momento de su vida, de ahí la importancia de su prevención primaria a través de una vacuna en forma oportuna. Muchas veces, la infección por HPV llega a los niños al momento de nacer y producirles infecciones que pueden llegar a provocarles dificultades respiratorias u otras complicaciones. Es posible que al momento del alumbramiento la madre presente verrugas genitales como consecuencia de haber adquirido el virus y transmitirle al bebé esta infección al pasar por el canal de parto.
En Argentina, la estrategia de prevención se realiza teniendo en cuanta ejes fundamentales como la prevención primaria a través de la educación sexual y la vacunación, así como también la prevención secundaria que incluye el tamizaje, detección precoz y tratamiento oportuno de las lesiones de alto riesgo. Pero la mejor herramienta de prevención contra el HPV es la vacuna. En nuestro país, la vacuna contra el HPV fue incorporada al Calendario Nacional de Vacunación en 2011. Desde ese momento, se estableció la vacunación de las niñas de 11 años de edad nacidas a partir del año 2000. En principio, el esquema impuesto por el Ministerio de Salud de la Nación constaba de 3 dosis de esta inmunización. Luego detectaron, a partir de diversos estudios científicos, que ofrecer dos dosis en lugar de tres confería una respuesta inmune semejante, por lo que se resolvió cambiarlo, lo que además beneficio a que se cumpliera mejor el esquema de vacunación.
A partir de 2017, el derecho de acceder a esta vacuna se extendió a los varones de 11 años nacidos a partir de 2006. Esto no solo sirve para prevenir el cáncer asociado al HPV en el varón sino que, además, produce lo que se conoce como inmunidad de rebaño. Mediante esta estrategia, el varón inmunizado no va a transmitir esta infección a las mujeres y por eso se incluyó en el CNV para niños y niñas a partir de los 11 años de edad", agregó. Tanto los niños como las niñas, entre 11 y 14 años de edad, cuentan con esta cobertura y deben recibir dos dosis separadas por 6 meses, de acuerdo a lo que establece la estrategia del Ministerio de Salud de la Nación.
Conocer como informamos para prevenir a nuestros ahijos, es fundamental para que puedan disfrutar plenamente de su adolescencia e inicio de la vida adulta.