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30/10/2019

ACV, ¿cómo afecta a nuestra salud?

Las estadísticas informan que en Argentina ocurre 1 ACV, accidente cerebro vascular, cada 4 minutos, y provoca, entre otras cosas: trastornos en el habla; debilidad en un brazo; asimetría facial; dolor de cabeza, pérdida de la visión de un ojo y dificultad para caminar.

¿Qué es un AVC?

El accidente cerebrovascular (ACV) es un episodio que se produce al interrumpirse el flujo de sangre hacia el cerebro, y, por ende, el suministro de oxigeno y nutrientes al mismo. Estos episodios, pueden suceder de dos maneras identificadas:

  • El que se puede formar de un coágulo en una arteria previamente dañada o enferma (comúnmente por aterosclerosis), lo cual se denomina trombo. La arteriosclerosis es como un envejecimiento de las arterias que las vuelve rígidas, en un proceso progresivo que consiste en la acumulación de colesterol, calcio y otras sustancias en la pared de las arterias. En ciertas zonas de las arterias el estrechamiento puntual es mayor, llegando a tapar casi por completo el paso de la sangre.
  • Un coágulo se puede desprender de alguna parte del cuerpo (corazón, aorta, carótidas) y viajar hasta el cerebro para bloquear una arteria más pequeña, situación conocida como embolia; la más común es la presencia de coágulos que migran desde el corazón.

¿Cuáles son los síntomas que debemos tener en cuenta ante la sospecha de un ACV?

Los síntomas del ACV dependen de qué parte del cerebro esté dañada. Generalmente se presentan de manera súbita y sin aviso. Los síntomas que podemos percibir pueden ser atípicos y diferentes, pero, en principio podemos considerar que pueden presentarse, entre ellos, debilidad muscular en la cara, el brazo o la pierna (generalmente sólo en un lado). En ese caso la personas no puede mover “la mitad del cuerpo”, incluyendo los músculos de la cara, el brazo y la pierna. En el segundo caso puede moverlos, pero con mucha menos fuerza. Muchas veces sólo afecta la cara, algún brazo o alguna pierna. Pueden existir problemas para hablar o entender a otros que estén hablando, alteraciones en la vista, incluyendo disminución de la visión, visión doble o ceguera total. También pueden aparecer trastornos en la sensibilidad que afectan el tacto y la capacidad para sentir el dolor, la presión, o las temperaturas. Ocurre en alguanos casos, cambio súbitos en la lucidez mental, confusión o pérdida de memoria, dificultad para leer o escribir, pérdida de la coordinación o del equilibrio. Dependiendo en que regío el cerebro se origina el ACV, las consecuencias variarán considerablemente.

¿Cómo podemos prevenirlo?

Existen factores de riesgo modificables y no modificables que aumentan la probabilidad de tener un ACV, principalmente del ACV isquémico. Como su nombre lo indica, sólo podemos actuar sobre los “modificables”.

Factores no modificables

  • Edad avanzada: el riesgo de tener un ACV se incrementa progresivamente con la edad.
  • Herencia (historia familiar): el riesgo de sufrir un ACV es mayor en personas que tienen historia familiar de ACV.
  • ACV previo: El riesgo de repetir un ACV es mayor que en aquellas personas que no lo han padecido.

Factores modificables:

  • Hipertensión arterial: Este es el factor de riesgo más importante para desarrollar un ACV. Controle su presión arterial. No espere a tener “síntomas” para tomarse la presión.

  • Tabaquismo: dejar este habito,y pedir ayuda para vencer la adicción, es clave.

  • Diabetes: es un factor de riesgo independiente de sufrir un ACV. El control adecuado de la diabetes es una forma efectiva de prevenir un ACV.

  • Enfermedad vascular de las arterias carótidas o enfermedad cardíaca: muchas enfermedades cardíacas (fundamentalmente cierto tipo de arritmias) y la enfermedad de las arterias que llevan la sangre al cerebro (carótidas) aumentan el riesgo de ACV.

  • Colesterol elevado. Si tu nivel de colesterol es muy alto, puede aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular, entre los que se encuentra por supuesto el ACV. Evitá los alimentos grasos. Seguí una dieta saludable y baja en grasas.

  • Mantener un peso adecuado, realizar actividad física, no consumir alcohol en exceso y mantener una dieta saludable son medidas con efecto preventivo demostrado.

Cuando la prevencíon ya no es parte de la solución, y tenemos que actuar ante un problema concreto que afecta nuestra salud, y debemos conocer el "daño cerebral" y recibir el tratamiento a tiempo, esto tambén depende del diagnóstico preciso. Por eso en Clínica de Diagnóstico brindamos a nuestros pacientes, tecnología única en la región, en Resonancia Magnética.